El Observatorio de Rayos Gamma HAWC

High Altitude Water Cherenkov




Rayos Gamma (γ)
Rayos Cósmicos
Cascadas Atmosféricas
La Luz Cherenkov
Observatorios Cherenkov de agua
El Experimento Milagro

Rayos Gamma (γ)

Las ondas de radio, la luz visible y los rayos X y gamma son distintas manifestaciones de un mismo fenómeno: las ondas electromagnéticas o fotones. Lo que las diferencia es su longitud de onda o, equivalentemente, la energía del fotón en cuestión. Así, la luz visible corresponde a fotones de entre 2 electrón-voltios (eV) -luz roja- y 3 eV (luz violeta). La luz ultravioleta es más dañina para los organismos ya que sus fotones pueden tener una energía de 10 eV. Los rayos X tienen energías de centenares o miles de eV, y traspasan la piel y materiales delgados sin mayor dificultad. Los rayos γ son los fotones de mayor energía, y en particular HAWC estudiará el cielo detectando fotones con energías de billones (millones de millones) de eV. Sólo los fenómenos más violentos del Universo pueden producir este tipo de radiación.

Rayos Cósmicos

En 1912 Victor Hess descubrió que la Tierra es literalmente bombardeada por radiación proveniente del espacio, la cual no llega hasta nosotros al ser absorbida por la atmósfera. En los años posteriores se demostró que esta radiación, denominada "rayos cósmicos, está constituida por partículas cargadas, en su mayoría protones y núcleos atómicos, de muy alta energía. Los rayos cósmicos tienen energías enormes, desde algunos GeV (1 giga-electrón-volt = 1 000 000 000 eV = 109 eV) hasta centenares de EeV (1 exa-electrón-volt = 1 000 000 000 000 000 000 eV = 1018 eV). Los rayos cósmicos ultra-energéticos son millones de veces más energéticos que las partículas producidas por lo grandes aceleradores creados por el hombre.

Siendo partículas cargadas, al propagarse por el espacio son desviadas por campos magnéticos en la Galaxia, de manera que su dirección de arribo no corresponde con el objeto de origen. A casi un siglo de su descubrimiento, el origen de los rayos cósmicos sigue siendo uno de los mayores enigmas de la astrofísica. Una de las llaves para resolver este misterio son las fuentes celestes de rayos γ. La producción de rayos γ requiere la de partículas cargadas de alta energía, por lo que se las fuentes celestes de rayos γ deben coincidir con las fuentes de los rayos cósmicos.

Cascadas Atmosféricas

Los rayos cósmicos y los rayos γ son absorbidos por la atmósfera terrestre, por lo que su estudio se realiza en parte desde el espacio. Sin embargo, las partículas y fotones más energéticos depositan una cantidad tal de energía (comparable a un ergio) que es posible detectarlas y medirlas desde la superficie. A una altura de unos 20 km los fotones se convierten en un electrón y un positrón (γ → e- + e+), los cuales penetran unos tres km más adentro antes de emitir un fotón cada uno (e- → e- + γ). A ese nivel la energía del rayo γ original se ha repartido entre cuatro partículas, las cuales se iran multiplicando siguiendo los mismos procesos. El aumento en la densidad del aire provoca que estas reacciones se den después de recorrer distancias cada vez menores, de manera a que a los 8km de altura hay mas de mil partículas, y un millón a 2700 metros de altura. Estas partículas forman lo que se denomina una cascada atmosférica, o cascada electromagnética.

Los rayos cósmicos generan también cascadas atmosféricas, pero de un tipo distinto, denominado cascada hadrónicas. Los rayos cósmicos son en su mayoría protones, los cuales se clasifican como hadrones (siendo un hadrón una partícula formada por quarks). Los protones de alta energía tienen reacciones más complicadas en la atmófera. Al chocar con un núcleo atmosférico (nitrógeno u oxígeno) producen piones neutros y cargados (los piones son hadrones formados por dos quarks). Los piones son partículas muy inestables que rápidamente dan lugar a partículas más estables. Los piones cargados (π-, π+) producen muones y electrones, mientras que los piones neutros dan lugar a fotones (π0 → γ + γ), por lo que las cascadas hadrónicas contienen una mayor variedad de partículas que las electromagnéticas.

Las cascadas atmosféricas se desarrollan hasta que las partículas de la misma no tienen la energía suficiente para producir las reacciones necesarias, lo cual sucede a unas decenas de MeV (1 MeV = 1 000 000 eV). Si la cascada fue originada por un fotón de 1 TeV (1 000 000 MeV) la cascada dejará de crecer a unos 5 o 6 km de altura, punto donde alcanza su desarrollo máximo. Las cascadas tienen también un desarrollo lateral, de manera que las partículas de la misma caen en una zona con dimensiones de unos 100 metros, dependiendo de la energía del rayo γ o cósmico original.

La Luz Cherenkov

Se cree que la velocidad de la luz en el vacio (c = 299 792 458 m/s) representa una especie de límite de velocidad universal, el cual no puede ser superado (incluso alcanzado) por un partícula con masa. Los rayos cósmicos son las partículas que más se aproximan a este límite: un protón de 1 TeV (1 000 000 000 000 eV) viaja a 299 792 194 m/s, mientras que un electrón de misma energía viaja a 299 792 457.9999... m/s. Por otro lado resulta que la luz en un medio se propaga más lento que en el vacio, de acuerdo a la fórmula v = c / n, donde n es el índice de refracción del medio, de manera que la velocidad de la luz en el aire (n = 1.0003) es de alrededor de 299 700 km/s, mientras que en el agua n = 1.33 y la velocidad de la luz es de "solo" 225 400 km/s. Se da la curiosa situación de que los rayos cósmicos y muchas de las partículas de una cascada atmosférica se propagan más rápido que la luz en el aire.

Entre 1930 y 1950 Pavel Cerenkov (escrito con v sobre la C y pronunciado Cherenkov) mostró que partículas cargadas que se mueven más rápido que la luz en un medio originan un tipo de radiación que hoy en día lleva su nombre (Cherenkov en la wikipedia). Este tipo de radiación se observa en los reactores nucleares (imagen a la izquierda), los cuales producen partículas cargadas que se mueven más rápido que la velocidad de la luz en el agua. Este fenómeno es análogo a la producción de sonido por un objeto que se mueve más rápido que el sonido. La radiación Cherenkov se propaga formando un cono de luz que va detrás de la partícula, al igual que la onda de sonido persigue a un avión supersónico formando una estructura en forma de cono.

Observatorios Cherenkov de Agua

Los observatorios Cherenkov de agua, como Milagro y HAWC, se basan en la detección de la luz Cherenkov producida por las partículas de la cascada atmosférica al entrar al agua. Son grandes depósitos de agua, aislados de la luz ambiental y dotados de numerosos tubos fotomultiplicadores (o fototubos), capaces de detectar intensidades bajísimas de luz. Como tales, tiene la ventaja de poder operar las 24 horas del dia, sin interrupción por las condiciones de luz o de clima. Son capaces de detectar rayos γ de cualquier dirección dentro de un cono de unos 45 grados de apertura con respecto a la vertical, correspondiente a un 15% del cielo. Al ir rotando la bóveda celeste cambia la región del cielo accesible al observatorio, de manera que después de un dia (sideral) el instrumento ha observado dos tercios del cielo. Esto se repite cada dia, acumulándose los datos constantemente, de manera que logra una exposición profunda de un porción importante del cielo después de varios años.

El alto índice de refracción del agua garantiza que prácticamente todas las partículas de la cascada emiten este tipo de luz. HAWC ha sido concebido como un detector situado a una gran altitud, de manera que va a estar lo más cerca posible del máximo desarrollo de las cascadas atmosféricas. El área del observatorio es tal que prácticamente todas las partículas de la cascada caen dentro del reservorio, mientras que la profundidad es suficiente para garantizar que las partículas conviertan su energía en luz Cherenkov. El agua debe ser transparente para que la luz Cherenkov no se pierda antes de llegar a los fototubos.

Los detectores de rayos γ requieren distinguir estos de los rayos cósmicos, los cuales forman una especie de ruido de fondo ante el cual requerimos ver la señal de la fuente celeste. Por ello es importante poder diferenciar entre los dos tipos de cascadas. La discriminación entre cascadas electromagnéticas y hadrónicas se hace mediante la detección de muones (presentes solamente en las cascadas hadrónicas) y el reconocimiento de patrones, siendo las cascadas hadrónicas más disgregadas que las electromagnéticas. Cada fototubo se aisla de los demás, ya sea mediante cortinas o poniéndolos en tanques individuales, de manera que un electrón sólo "ilumina" un fototubo. Los muones son partículas mucho más penetrantes, capaces de "iluminar" varias celdas contiguas, lo cual provee un método de diferenciar entre cascadas electromagnéticas y hadrónicas.

El Experimento Milagro

Milagro es el primer observatorio Cherenkov de agua, funcionando desde 1999. Está situado en las montañas Jemez de Nuevo México, a 2650 metros de altura. El área que cubre corresponde a un rectángulo de 50 por 80 metros, con 8 metros de profundidad. Además del reservorio principal, Milagro tiene una serie de tanques auxiliares en su periferia para poder abarcar mejor las cascadas atmosféricas. Después de 7 años de operación los datos de Milagro han dado el mapa más extenso del cielo visto en fotones con energías de alrededor de 1 TeV, descubriendo una región particularmente brillante en la constelación de Cygnus.